sábado, 12 de diciembre de 2009

12 de Diciembre de 2009

11 | 12:09 pm

Sé lo que piensan. No soy Monterroso y no puedo darme el lujo de desatar un dinosaurio de 24 palabras y esperar que expliquen los expertos.

12 | 12:09 pm

Pero, si soy justo con las coincidencias, toda esta idea de volverme un asesino serial ante los ojos del mundo la obtuve de un parco sueño.

13 | 12:11 pm

No miento. Cuando desperté, el dinosaurio estaba allí y era inminente su invasión. No se iría hasta que me espejara en él. ¿Qué podía hacer?

14 | 12:11 pm

Comenzaron nuestras primeras conversaciones. Me decía “Acéptalo. No sólo es una excelente idea, sino una muy estética”. Me conocía bien.

15 | 12:12 pm

Yo intenté refutarle, no tanto por desaprobación, sino por la búsqueda de ese placer insustituible de una buena discusión del intelecto.

16 | 12:13 pm

Mis argumentos eran flojos, porque quería que él ganara la batalla. Durante dos semanas soñé sólo con sinfonías armónicas de muertes.

17 | 12:14 pm

Recuerdo un duro sueño: debía identificar mi cuerpo dentro de una bolsa negra. Empecé a llorar. Mi asesino había logrado una obra de arte.

18 | 12:15 pm

Mi ejecutor forró mis órganos vitales con precarias réplicas de papel maché, hechas con las mayores obras de la literatura. Hermoso.

19 | 12:15 pm

Cuando abrí los ojos, el dinosaurio me esperaba con mi taza de café y el periódico del día y me dijo “¿Cuándo seremos noticia de nuevo?”.

20 | 12:17 pm

Al terminar mi café le dije al dinosaurio “Está bien. Tú ganas. Lo haré”, y enfaticé “Pero lo haré solo y a mi modo”. Él recogió y se fue.

21 | 1:06 pm

Ya lo dijo Jung: “Lo que no se hace consciencia, se hace destino”. La estrategia para espantar dinosaurios es una sola y es amoral: Oírlo.

22 | 1:07 pm

Pero, cuando uno ha erigido su vida como un criminal táctico, de los que evitan a toda costa las bajas innecesarias, ¿cómo empezar a matar?

23 | 1:07 pm

No voy a mentirles. Ya he matado a un par de personas en el pasado y algunas más murieron por mi influencia. Pero, esto no tiene precedente.

24 | 1:08 pm

Alguna vez, la idea de hacerme un asesino serial, me tentó. Pero, siempre me decía “Eso no es algo que se elija, así como se elige un vino”.

25 | 1:09 pm

Ser cualquier clase de criminal (ladrón, sicario, político) es algo que se elige. Para ser un psicópata, es la patología la que te elige.

26 | 1:10 pm

Y debo sincerarme. La patología del asesino en serie no está impresa en mis genes. Es algo de lo que sé tan poco como tú o tu santa mamá.

27 | 1:11 pm

Al igual que tú, he visto las películas, he leído los libros, he devorado las noticias y he tenido fantasías secretas de obligar justicia.

28 | 1:11 pm

Quizás a diferencia de ti, he conocido asesinos seriales, aunque el sistema no los haya reconocido, por su incapacidad de atar cabos.

29 | 1:14 pm

Pero, nadie salta de la fantasía a su consumación, de la normalidad a la patología con el simple deseo. Se necesita entrenar con disciplina.

30 | 1:15 pm

De modo que, por los momentos, sólo me disfrazaré de psicópata, mientras espero que la mutación se dé en mí, in vitro, y al fin enferme.

31 | 1:52 pm

@flacurri Aborrezco a la gente que no sabe escuchar y que resulta en impertinencias, evitables cambiando el rasgo anterior.

32 | 1:54 pm

@techiepsique @flacurri Todos buscan perfección y satisfacción. Hasta el más mediocre suicida. Sólo cambia el medio. Confunden fin y logro.

33 | 2:00 pm

Por ahora me dispongo a continuar mi historia y a ignorar a los analistas improvisados, que buscan satisfacción y perfección en mi atención.

34 | 2:18 pm

La pregunta clave para darle inicio a esto: ¿Cómo investirse de un disfraz creíble de asesino en serie, sin que te acusen de Copycat?

35 | 2:22 pm

No se trata de rebuscar una personalidad, un móvil complejo e inusitado, una técnica que ruborice al gremio. Es cuestión de representarse.

36 | 2:26 pm

El primer mes después de que el dinosaurio había decidido abandonar mi casa lo pasé investigando y reflexionando sobre cómo hacer esto bien.

37 | 2:31 pm

Descubrí aspectos interesantes y aspectos ofensivos (por demasiado aburridos) acerca del nuevo rol que me proponía jugar. Perdía el interés.

38 | 2:32 pm

El dinosaurio se apareció de nuevo con sus maletas y me dijo “Algo me decía que me marché muy pronto. No se te puede dejar un minuto solo”.

39 | 2:35 pm

Debía aceptarlo. Con el monstruo en casa, mi mente trabajaba más ágil y menos pesimista. Quizás ése era el génesis patológico que buscaba.

40 | 2:37 pm

Fue entonces cuando se me ocurrió que podía usar esta herramienta social para presentarme desnudo ante el mundo, sin disfraces ni poses.

41 | 3:24 pm

Por el momento, me obsesionaba el evitar caer en los estereotipos del asesino serial: el móvil obligado, el patrón de víctimas, los trofeos.

42 | 3:25 pm

Cuando el dinosaurio me descubría en estas elucubraciones, se acercaba, me abofeteaba y decía “Tuve que hacerlo”. Yo recapacitaba entonces.

43 | 3:26 pm

Pero, cuando él se descuidaba, continuaba mi proyecto secreto: un programa informático para ayudarme a escapar del estereotipo psiquiátrico.

44 | 3:26 pm

Debo confesar mis compulsiones. Si una máquina puede hacer mejor que yo un trabajo, prefiero perder el tiempo programándola para ello.

45 | 3:27 pm

No es cuestión de ponerme anecdótico en extremo, pero, fui uno de los primeros ladrones informáticos del mundo. Comprendan mi fijación.

46 | 2:28 pm

Igual pronto pasó lo esperable: el dinosaurio encontró el programa. Esta vez nos sentamos a hablar del asunto. Una bofetada no serviría.

47 | 3.31 pm

Le expliqué “Este programa escoge patrones aleatorios de víctimas, lugar del asesinato, técnica, fecha, trofeo. Así no seré un estereotipo”.

48 | 3:31 pm

“Pero, tampoco serás un asesino en serie” me dijo el dinosaurio. “Serás sólo un matón a sueldo, que sigue órdenes de una máquina errante”.

49 | 3:32 pm

Entendí que, para jugar bien mi rol, debía aceptar mi naturaleza estereotípica, como un bombero acepta su rol de héroe y hombre sin miedo.

50 | 3.32 pm

El programa está a la disposición del que lo desee. Sólo pónganse en contacto conmigo. Da lástima desechar, sin uso, algo bien hecho.

51 | 7:00 pm

Pero, una cosa es matar un número de personas con rasgos comunes, con cierta técnica y móvil, y otra llevar su registro literario en vivo.

52 | 7:02 pm

Para lo primero no importa (y es inevitable) hundirse en clichés, pero para lo segundo, sólo la mediocridad o la ignorancia lo permitirían.

53 | 7:02 pm

Y tampoco se trata, como en el caso anterior, de rebuscar una estética, de ruborizar vanguardias; pero sí de estructurar una voz literaria.

54 | 7:03 pm

Juan Pablo Castel quería que lo comprendieran. Dexter intenta camuflarse. Humbert Humbert hizo de sí mismo una víctima. Papanatas todos.

55 | 7:04 pm

Charles Manson predicaba un evangelio racial y conseguía fieles. Ted Bundy saltaba de las bibliotecas. No hay grandes ídolos. Todos papanatas.

56 | 7:11 pm

Yo no pretendo superarles en acto. Pero, al menos pienso que tengo un poco más de agudeza y talento que la de Charles y su Helter Skelter.

57 | 7:17 pm

No me hago ilusiones con agradarles, ni me preocupa lo contrario. Pero, tengo la firme convicción de atraparlos con mis letras.

58 | 7:20 pm

Después de todo, se trata de lo mismo que ver al Saturno de Goya devorando un hijo. La ficción es la realidad depurada. La realidad es nada.

59 | 7:20 pm

Al que se le haga difícil moralmente seguirme, puede pensar que sólo soy un artista de métodos poco ortodoxos. El arte siempre acredita.

60 | 7:22 pm

No pretendo decir que mi ingenio me exculpa. No procuro mi absolución. Ya alguno de ustedes tallará apologías para mí. Yo sólo haré lo mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario