jueves, 17 de diciembre de 2009

17 de Diciembre de 2009


131 | 6:45 pm

Vengo regresando del interior del país. Ayer una noticia interesante llegó a mis oídos y decidí tomar mi auto y aprovecharla al máximo.

132 | 6:46 pm

Como comprenderán, nuestra relación todavía es muy inmadura como para que les cuente estas cosas tan complejas. Debo protegerme.

133 | 6:47 pm

Y, puesto desde otra perspectiva, ayuda a aumentar el misterio. Pero, las escuelas de misterio lo dictan así: encubre, no ocultes del todo.

134 | 6:47 pm

Lo oculto es esto: con quién hablaba y en dónde. Lo encubierto es esto: hablaba con una persona de poder en el lugar donde lo perdía.

135 | 6:48 pm

Le ofrecí una solución. Le haría recuperar su poder si me daba inmunidad al menos hasta el tercer asesinato. Sudaba y reía al mismo tiempo.

136 | 6:49 pm

Al cabo de unos minutos dijo “La única forma de que acepte esto es que no lo hagas público en tu paginita”. Tuve que sostener al dinosaurio.

137 | 6:53 pm

Entre el dinosaurio y yo le dejamos bien claro que ésta no era ninguna “paginita”, y que yo aquí publicaba lo que me viniera en gana.

138 | 6:53 pm

Estoy convencido de que ese sujeto no es una persona, no es un humano. Después de un pacto tan importante y se rehusó a estrecharme la mano.

139 | 6:55 pm

Frente a él hablé por teléfono con un par de personas, y aproximadamente a la 1 de la mañana se disolvió el primero de sus obstáculos.

140 | 7:02 pm

Sudando, me dijo “Sólo 3 asesinatos. Ése es tu puente”. “Sólo se necesitan 3 asesinatos para ser catalogado asesino en serie”, le dije.

141 | 7:36 pm

Llegué a mi apartamento del interior a las 2 de la mañana y dormí tan sereno que no logré escuchar las llamadas de Mariella a las siete.

142 | 7:38 pm

A las 9, cuando me desperté, la llamé y no contestó. Tuve que esperar hasta las 10 para que llamara de nuevo y no colgara ella misma.

143 | 7:38 pm

Me dijo que tenía miedo. Su amante había estado en su casa e insistió en que corría peligro, pero que no le podía explicar más que eso.

144 | 7:39 pm

Le dijo que debían dejar de verse por un tiempo, quizás hasta enero, y le dio dinero para que alquilara algo en el interior del país.

145 | 7:39 pm

Le pidió que no confiara en nadie, ni le contase a nadie sobre el peligro que corría. Le preguntó si había conocido a alguien últimamente.

146 | 7:40 pm

De no ser porque yo mismo hablé con su amante antes de conocer a Mariella y le conté todo lo que le haría, dudaría de si hablaba o no de mí.

147 | 7:40 pm

Le dije a Mariella que casualmente estaba en una ciudad del interior, asistiendo al entierro de mi hermano, que tenía un apartamento vacío.

148 | 7:42 pm

Le ofrecí quedarse en él mientras averiguaba si era cierto o no que estaba en peligro. Mariella tomó el primer taxi y se vino hacia mí.

149 | 7:42 pm

“Tu hermano tenía mucho dinero”, dijo al entrar al apartamento. Enseguida me abrazó y me regaló nuestro primer beso. Muy bueno, por cierto.

150 | 7:43 pm

Después de tener sexo por primera vez, le dije que me debía marchar. Asumo que creyó que el auto también era de mi supuesto hermano.

151 | 8:05 pm

Quizás recuerden que hace 3 días les dije que había estado en la calle juntando las últimas piezas para mi asesinato. Les cuento ahora.

152 | 8:05 pm

Ese día fui a conocer al amante de Mariella en su lugar de trabajo. Es un lugar muy bonito y apacible, cabe acotar. Inspirador de verdad.

153 | 8:06 pm

Más que contarle, podría decirse que le confesé lo que haría. Era una forma de purgar con anticipación mi culpa. Quería que me absolviera.

154 | 8:07 pm

Claro que yo no sentía mayormente lo que se puede considerar como culpa, sobre todo porque el dinosaurio estaba cerca. Él tampoco lo creyó.

155 | 8:08 pm

Le conté que el 31 de diciembre, después de una linda misa de fin de año, la envenenaría y la mutilaría. Comenzó a llorar como un niño.

156 | 8:09 pm

Le expliqué que se lo contaba no para hacerlo sufrir por 17 días, sino para que me informara si conseguía una forma de evitarlo. Y la hay.

157 | 8:10 pm

Le expliqué que no debía decirle nada a ella, o me vería en la obligación de adelantar la fecha. Balbuceó algo como “hijo de puta”. Me reí.

158 | 8:10 pm

En su caso, había algo adicional a la amenaza de adelantar la muerte que le impediría hablar. Y no era sólo la publicidad de su adulterio.

159 | 8:11 pm

Le pedí que me diera su perdón y me lo negó descaradamente. Antes de irme, me preguntó “¿Cómo supiste lo de nosotros?”.

160 | 8:12 pm

Le pregunté “Si desearas buscar libros, ¿los buscarías en una carnicería?”. No contestó nada. Le dije “Por eso decidí buscar aquí” y me fui.

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